Posteado por: institutobelgranianolujan | 21 mayo 2009

Cronologia de Belgrano en Luján

27 de septiembre de 1810. Belgrano entra en el templo parroquial de la Villa mientras se dirigía al Paraguay, poniéndose bajo la protección de la Virgen, celebrándose entonces una solemne misa.

28 de enero de 1812, a las 9 de la mañana. Belgrano regresa a la localidad y en su diario de marcha al Rosario describió al pueblo y al templo parroquial lujanenses: “La Villa tiene su plaza y sus siete calles, las más de ellas con cercas de tunas y bastante altas y espesas. La iglesia es un edificio fuerte y de regular arquitectura; el Cabildo es una casa de un alto que tendrá 14 a 17 varas de frente con una arquería alta y baja. Los bautismos anuales son 150 poco más o menos, bien que su jurisdicción es bastante extensa. El río está despoblado de árboles; hay mucha escasez de leña y se remedia con el cardo asnal seco”.

3 de mayo de 1813. Belgrano destina al templo de Nuestra Señora de Luján, como muestra de agradecimiento y para que susciten devoción a los fieles, dos banderas de división realistas tomadas en la batalla de Salta, librada el 20 de febrero de dicho año. Las banderas conquistadas fueron colocadas con gran solemnidad el 10 de julio por la tarde, celebrándose al día siguiente una misa de acción de gracias en la que sermoneó ardientemente el presbítero Antonio Sáenz, el mismo que en 1821 se convirtió en el primer rector de la Universidad de Buenos Aires. Desgraciadamente, durante los sucesos políticos de inicios de 1820 dichas banderas desaparecieron, al parecer por obra de un sacerdote español mentalmente alterado, según testimonió en 1882 una antigua vecina de Luján.

Ese año, un hermano del general Belgrano, Carlos, presidió el Cabildo de la Villa.

14 de junio de 1814. El general Belgrano empieza a pasar algunos días en calidad de detenido, en una casa situada frente a la plaza Mayor lujanense, como consecuencia del proceso que se le seguía por sus recientes derrotas militares en el Alto Perú (Vilcapugio y Ayohuma). Según el padre Jorge María Salvaire, Belgrano ocupó entonces en la Casa Capitular lujanense la misma habitación que luego albergó a otros ilustres presos: los generales José María Paz y Bartolomé Mitre. El 17 junio, en razón de su debilitada salud y de la humedad reinante en la localidad, solicitó al Gobierno su traslado a la chacra de Perdriel, lo cual le fue concedido de inmediato.

Marzo de 1820. Unos tres meses antes de su fallecimiento, Belgrano visitó por última vez el santuario de Luján.

21 de agosto de 1858. La Municipalidad de Luján resuelve celebrar un contrato mediante el cual el alarife catalán Jaime Palet, vecino y comerciante del pueblo, se obliga a “construir en la plaza de la Villa una columna de la forma que presentó y de las siguientes dimensiones: 3,5 varas entre la base y plinto y 8 y tres cuartas varas desde el plinto hasta la parte superior del capitel, donde habrá un busto “sin contar éste una altura de doze [sic] y media varas”.

La columna y su pedestal eran de una mezcla de cal y polvo revocada.

El remate de dicha columna consistía en un busto de barro cocido o de mezcla de yeso y tierra hidráulica que representaba al general Belgrano.

Dicha columna estaba cercada por un cuadro formado de rejillas de lanzas sostenidas por cuatro pilares de seis varas y del centro de éstos emergían unos hierros que sostenían cuatro faroles elegantes. El espacio circundante tenía baldosas finas de color y blancas.

En la inauguración del monumento, que se habría llevado a cabo en septiembre de ese año, el gobernador del Estado de Buenos Aires fue representado por el prefecto de Policía, don José R. Oyuela.

En el basamento de la columna, de 14 m. de alto, había 4 placas de mármol que rezaban: “Al esclarecido patriota e ilustre General Belgrano, dedica esta columna el pueblo de Luján”. “A la noble y unánime inspiración que juró la independencia el 9 de Julio de 1816” (la que miraba al este). “A la fundación de este santuario de Nuestra Señora de Luján en el año de 1763” (la que miraba al templo parroquial). “Al 12 de Agosto y al inmortal 11 de Septiembre de 1852 en su aniversario de 1858 día en que se colocó la primera piedra fundamental siendo su padrino el señor Gobernador del Estado Dr. D. Valentín Alsina” (la que miraba al norte).  Todas estas placas llevan al pie las iniciales BM, iniciales del lapidario que las ejecutó, de nacionalidad italiana.

1889. se forma una comisión de vecinos (compuesta por el cura párroco Jorge María Salvaire, el doctor Domingo Fernández, Luis A. Corro, Juan D. Silva y Agustín Cano) a fin de embellecer la plaza principal de la Villa. Uno de sus objetivos era reemplazar la modesta columna de 1858 por un monumento más importante. El de 1858 era por entonces mal visto porque tenía un pequeño busto del prócer en lo alto de una elevada columna, pareciendo “más bien la llama de una vela”. Los fundamentos de esta iniciativa fueron publicados en un opúsculo impreso por la prestigiosa casa de Pablo Emilio Coni, de Buenos Aires.

1º de julio de 1894. Firmando con sus iniciales, Salvaire publica un artículo en la revista del santuario un artículo titulado “La glorificación del General Belgrano”, donde insta a retomar la idea de erigir un monumento mayor al prócer.

Hacia 1900. Se le impone el nombre de Belgrano a la plaza principal de la localidad, hasta entonces llamada Constitución.

7 de julio de 1907 el entonces concejal Juan B. Barnech proyecta un nuevo monumento al creador de la bandera nacional a ser terminado para las fiestas del Centenario.

1918. la columna belgraniana es desplazada del centro a un costado de la plaza de su nombre porque se pensaba una calle central que dividiera a la plaza y que se enmarcaba en un plan de reordenamiento urbano del cura párroco Vicente María Davani de 1915, que pretendía que una gran avenida dividiera la plaza por el medio y llegara hasta la puerta de la Basílica.

1925. A los pocos años de inaugurado el Museo Colonial e Histórico de la Provincia de Buenos Aires, se sumó al patrimonio de éste un coche que utilizó el mariscal Andrés de Santa Cruz, popularmente conocido como “sopanda de Belgrano”, considerado el vehículo más antiguo existente en la Argentina.

27 de enero de 1929. Una comisión de vecinos presidida por Horacio V. Maleplate acepta el proyecto de monumento ecuestre al general Manuel Belgrano elaborado por Bruninz y le encomienda a Udaondo redactar las bases del respectivo contrato: el monumento debería ser de bronce, con pedestal de granito de Bélgica, de una altura de 8 metros y costar $ 30.000. A Luis Perlotti se le pagaron $ 500 por la maqueta y los planos. El 16 se firmó el contrato con Bruninz. La piedra fundamental fue colocada el 25 de mayo de ese año y fue inaugurado el domingo 16 de noviembre de 1930 (originariamente se había establecido el 6 de septiembre, pero el golpe de Estado ocurrido ese día lo impidió).

La estatua mide 3,5 metros de altura. Todo el pedestal está realizado en piedra nacional. En su frente hay un alto relieve y está tallado con el mismo material, representando al Ejército Argentino. En el lateral izquierdo hay un bajorrelieve de bronce con la imagen de Manuel Belgrano agonizando. En el lateral derecho, un bajorrelieve con la imagen de Manuel Belgrano y su ejército, realizado también en bronce. Al frente hay una alegoría tallada en piedra, en relieve, compuesta por el escudo, laureles, espadas cruzadas y la leyenda “Dios y la Patria”. Asimismo, se lee: “Al General Belgrano el pueblo de la Villa de Luján MCMXXX”. La estatua ecuestre del prócer sosteniendo la enseña patria que creó, está frente a la Basílica Nuestra Señora de Luján y mira hacia dicho templo, en expresión de fe y devoción a la Virgen.

12 de julio de 1931. Udaondo le pide comisionado municipal, Juan G. Kaiser, para el Museo Colonial e Histórico de la Provincia de Buenos Aires, en uno de cuyos patios sería emplazada, la antigua columna de 1858 a Manuel Belgrano de la plaza principal de Luján. Los gastos correrían por cuenta de la Dirección del Museo (seguramente por cuenta del propio Udaondo). Kaiser dio su aquiescencia el 25 de julio. La inauguración del monumento, reproducido con menor altura, en su nuevo emplazamiento se efectuó el 25 de mayo de 1932.

l9 de julio de 1931. Se inaugura el Pabellón Capilla del Museo. El balcón interior o coro, de algarrobo, perteneció a la casa de Aguirre, en Salta, y desde él el general Pío Tristán, en la víspera del 20 de febrero de 1813, divisó el Ejército patriota que comandaba Belgrano.

1947. al lado del gran pabellón de la colección Gnecco, se inicia la construcción del Pabellón Belgrano, que costeó la Comisión Nacional de Homenaje al prócer, a iniciativa de Udaondo, que en octubre de 1946 presentó la idea en el Círculo Militar A cargo de la obra, que dirigió el ingeniero Alejandro Barberis, estuvo la empresa Mori y Cía. Consiste en un salón de 8 m de ancho por 20 m de largo, techo de tejas y armadura de lapacho y ventanales de hierro.

30 de junio de 1948. Inauguración del Pabellón Belgrano, a cuya izquierda se trasladó la columna belgraniana de 1858, donde aún permanece, ignorada por los más.

2005, en el marco del “Plan de optimización de espacios colectivos del área histórico basilical de la ciudad de Luján”, elaborado por los arquitectos Diego Romano y Marcelo Marrone y el maestro mayor de obras Daniel Gowland y que apadrinaba la Intendencia Municipal con el apoyo económico de los Gobiernos nacional y provincial, se proyecta trasladar el monumento al general Belgrano hacia la izquierda de la plaza, frente a la ex Casa Cabildo. El fundamento de este cambio era que dicho monumento constituía una “interferencia visual con el Santuario”. Este desplazamiento contó con el apoyo del entonces arzobispo de Mercedes-Luján, Mons. Rubén H. Di Monte, del Instituto Nacional Belgraniano, la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos, la Dirección Nacional de Arquitectura, la Secretaria de Turismo de la Nación, la Subsecretaría de Tierras y Urbanismo bonaerense, la Secretaría de Turismo y Deportes y el Instituto Cultural, también pertenecientes a la Provincia de Buenos Aires, las Universidades de El Salvador, Morón y Córdoba, y, por supuesto, del Departamento Ejecutivo municipal lujanense, cuyo titular era Miguel Ángel Prince. Pero a mediados de ese año varios vecinos (entre los cuales descolló el historiador y catedrático Dedier Norberto Marquiegui) se pronunciaron en contra de la innovación proyectada, y a la postre el monumento no fue desplazado.

15 de mayo de 2007. El Poder Ejecutivo Nacional, encabezado por Néstor C. Kirchner, mediante el decreto Nº 513, declara de “interés histórico cultural de la nación” a la columna belgraniana de 1858.

 

Jorge J. Cortabarría

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Responses

  1. muy completo, excelente información

  2. LES HAGO CONOCER QUE ESTÁ EN MARCHA, EN LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES UN PROYECTO QUE PROMUEVE DECLARAR CIUDADANO ILUSTRE DE LA PROVINCIA AL CAPITÁN RUFINO SOLANO, ESTRECHO COLABORADOR DE LA IGLESIA CATÓLICA EN EL PROCESO EVANGELIZADOR Y REDENCIÓN DE PERSONAS DURANTE EL SIGLO XIX. COOPERÓ EN ESTAS MISIONES CON EL ARZOBISPO DE BUENOS AIRES, EL DR. LEÓN FEDERICO ANEIROS, RECORDADO COMO “EL PADRE DE LOS INDIOS” Y TAMBIÉN CON EL PADRE LAZARISTA JORGE MARÍA SALVAIRE (LLAMADO “EL MISIONERO DEL DESIERTO Y DE LA VIRGEN DEL LUJÁN”), MENTOR Y FUNDADOR DE LA GRAN BASÍLICA DE NUESTRA SRA. DEL LUJÁN. (AGENCIA TELAM, 2009).
    CONSULTE EL PROYECTO EN EL SITIO OFICIAL:
    http://www.senado-ba.gov.ar/ProyectoIndividual.aspx?expe=82627
    http://elcapitanrufinosolano.blogspot.com

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    BIBLIOGRAFÍA
    – Card. Copello, Santiago Luís. Gestiones del Arzobispo Aneiros a favor de los Indios, hasta la Campaña del Desierto. Buenos Aires, 1945. Imprenta y Casa Editora “Coni”, Edición definitiva.-
    – Mons. Durán, Juan Guillermo. El Padre Jorge María Salvaire y la familia Lazos de Villa Nueva – 1866-1875. Buenos Aires, Ediciones Paulinas, 1998. / En los Toldos de Catriel y Railef. Editorial Pontificia de la Universidad Católica Argentina, 2002. / Frontera, indios, soldados y cautivos -1780-1880. Buenos Aires, 2006. Bouquet Editores; Universidad Católica Argentina. Facultad de Teología.
    – P. Hux, Meinrado. Caciques Huilliches y Salineros. Ediciones Marymar, Buenos Aires, año 1991.
    – P. Salvaire, Jorge María, P. Hux, Meinrado. Una excursión apostólica del Padre Salvaire a Salinas Grandes según su esbozo de diario completado. Publicado por Ministerio de Cultura y Educación, Secretaria de Estado de Cultura, Ediciones Culturales Argentinas, 1980.-
    – P. Entraigas Raúl, Braun Menéndez Armando, Levene Ricardo. Historia Argentina Contemporánea 1862 – 1930. Publicado por la Academia Nacional de Historia. Editorial El Ateneo, Buenos Aires, 1965.
    – Tanzi, Héctor José. Monseñor Aneiros, Arzobispo de Buenos Aires, y la Iglesia de su tiempo. Junta de Historia Eclesiástica Argentina, Buenos Aires, 2003.
    OTRAS FUENTES
    – Biblioteca y Archivo del Arzobispado de Buenos Aires. Legajo de Monseñor Aneiros sobre conversión de los indios.
    – Archivo Basílica Nacional, Ntra. Sra. de Luján, Pcia. de Buenos Aires, Carpeta Nº 13, J. M. Salvaire
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